Siento mi vaguería pero hoy tengo excusa: ayer discutí como nunca con mi cari y... hoy me siento la mierda más grande del mundo. Así que por la mañana he decidido mandarle un mail:
La verdad es que no sé ni cómo empezar a escribirte todo lo que siento, lo que he sentido… Ni siquiera sé si habrá sido una buena idea eso del e-mail… pero bueno.
Verás, en ningún momento quiero que esta carta se convierta en una cadena para sonsacar y malmeter con cosas del pasado, ni siquiera para echar la culpa a nadie de esta situación ya que si los dos hemos llegado hasta aquí es porque los dos lo hemos consentido; así que, por este motivo, me voy a limitar a transmitirte todos los pensamientos que invaden mi mente a cada segundo que estoy cerca o lejos de ti, que no son pocos.
Jamás pienses que mi objetivo, durante este tiempo, ha sido hacerte daño; ¡no! ¡Nunca lo pienses! Mi objetivo (para decirlo de algún modo), en un principio, fue conquistarte; poco a poco se fue convirtiendo en la busca de la felicidad y, más tarde, en intentar olvidar… Pero nunca, en ningún momento, mi intención ha sido ofenderte.
Todo eso quiero que lo tengas presente hoy y siempre, en todas y cada una de mis palabras.
Desde que volvimos a encontrarnos (verano de 2007), no he vuelto a ser la misma. Con eso no quiero decir que me hayas transformado, pero sí darte a entender que me hiciste renacer: eras el primer chico, en mucho tiempo, que hacía que sintiera algo más que simple atracción… y me creé una ilusión y decidí apostar por ti.
Ha pasado mucho tiempo desde entonces y, con ello, demasiadas cosas: incontables días y noches juntos, numerosas llamadas de teléfono, largas conversaciones por Messenger, profundos sentimientos, emociones, pasiones y, cómo no, las contradicciones… las dichosas contradicciones.
¿Existe el amor-odio? ¿Existe la famosa frase “ni contigo ni sin ti”? ¿Existe el amor imposible? Yo creo que, nosotros, somos un ejemplo claro...
Si yo un día te entendí, sin darme explicación alguna sobre esas palabras que se contradicen, ahora entiéndeme tú a mí porque yo tampoco sé cómo explicarte esas malditas contradicciones que, ahora y hace mucho, pasan por mi cabecita.
Sé que se necesita honestidad con uno mismo para descubrir lo que se desea y se necesita, si se siente satisfecho o no; sé, también, que se necesita hacer un reconocimiento frente a lo que se vive, frente a lo que se siente y se experimenta, aceptar si se está a gusto con lo que se tiene o si no se está satisfecho porque se buscan otro tipo de cosas… Y al hacer una reflexión en ese sentido, quizá se pueda llegar a alguna conclusión coherente. Pero no es un paso sencillo.
Yo ese paso lo he dado varias veces y, como siempre, he acabado mareándote. Por esa parte te pido mil perdones, por no haber sido capaz de mantener el tipo y defender y conservar mi firmeza hasta el final. Pero soy frágil y, esa debilidad que siento por ti, hace que se destrocen mis esquemas y me haga volver a las andadas, sin saber dónde están los límites otra vez… sin volver a saber cómo controlar lo que siento…
Ayer, tanto tú como yo, acabamos perdiendo los papeles. Empezamos a subirnos por las ramas y es lo que te dije: “no es una discusión por algo en concreto, simplemente es que el vaso ha hecho y se ha derramado”. Reconozco que, quizá, me excedí y exageré algunas cosas y te juro que me arrepiento de haberte gritado como lo hice. No te puedes imaginar todo lo que se me remueve por dentro cuando recuerdo las formas que tomé contigo, atacándote de tal manera y perdiendo el control. Por esa parte… lo siento muchísimo también, de verdad.
Decirte que, quizá, tendríamos que pararnos a pensar si realmente vale la pena seguir martirizándonos de esta manera: ser realistas y honestos, una vez por todas, con nosotros mismos… y no hacernos más daño inconscientemente.
Y sólo me queda recalcarte que, por mucho que intente, no consigo odiarte porque lo único que tengo para ti son palabras de agradecimiento.
Espero que me digas algo… por favor.
Muak…
Y nada... a la tarde hemos vuelto a hablar y... no hemos llegado a ninguna conclusión pero creo que todo está cantado: la historia se acaba y yo me siento la más desgraciada de este planeta.Esta tarde por el messenger, entre otras cosas, me dice:
ayer ya me distes el sabado y no kiero pasarme ahora aki el domingo igual |
tu lo ke no entiendes eske yo me pase toda la puta semana currando y lo unico ke pretenda es divertirme un poco el fin de semana |
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te hicieron hacer una redacion sobre la alimentacion y las relaciones sociales en fechas señaladas y la ke la lei |
y me di cuenta del conocimiento ke tienes y de hasta donde puedes llegar con solo dos palabras todo lo ke puedes argumentar...ya sea con ayuda de tus padres o por ti misma.....pro creo ke esa redaccion las suspendido...vale ke alomejor si vamos a cenar tampoco eske vayuamos a hablar muxo...pero en fin yokese ke me jode... |
me jode el ke yo pretenda pasar un buen rato contigo y tu prefieras tenerme encerrado en tu coche y tener ke estar escuxando tus movidas |
cuando a nadie le hace gracia oir las pensas de otro y menos cuando sientes algo por esa persona yo solo se una cosa... |
ke yo te e servido para muxo... porke conmigo seguro ke has aprendio algo... |
y ya tendras tiempo de llevarlo a la practica con otro tipo con el ke si coincidas y si ke te escuxe |
yo solo se ke todo esto me supera yo por decir te puedo decir ke amigas no tengo |
y tu tampoco lo vas a ser el dia de mñn te guste o no te guste yo no te voy a ver nunca como una simple amiga |
porke tu nunca lo ha sido yo no trato asi a mis amigas si no preguntaseloa ellas... |
a ver si soy un xico simpatico o soy un rancio |
y ya no se ke mas decirte |
parece q paso de la movida pero estoy aqui leyendote tragándome todo lo q me dices |
porke voy de un lao a otro y alomejor no sabes ni de lo ke estoy hablando |
pues te digo lo ke se me pasa por la cabeza |
l,dc m,fcmd,fmd,fd |
Y estoy rallada a más no poder...
Estoy toda loca, llorando y sintiendo que he jugado a un juego sucio sin darme cuenta. Soy idiota. Me lo merezco.
Nunca vamos a cenar porque no soy capaz de pegar bocado... de ahí viene lo de "tenerme encerrado en tu coche".